
La Tazmanian que salvó mi domingo
De la misma manera en que, a veces, un remedio te salva la vida.; una inyeccion te previene de la enfermedad más tremenda. La Tazmanian, o cualquier otro cartón de su familia, puede salvarte en un momento suuuuper aburrido.
No hace falta aclarar que odio, detesto, aborrezco, quisiera sacar de la faz de la tierra los dias domingo. El sólo hecho de que llegue en viernes me altera... ya pienso que pronto acaba el fin de semana! Sí, sé muy bien que soy muy freak pero me pasa. Por eso intento quedarme los domingos en casa, tratando de aburrirme bastante, cosa de que las horas levanten el tiempo con grua y nunca llegue el momento de irse a acostar. En fin, hoy es viernes. Y esta historia de lokura frenetica pasó hace casi una semana. Un domingo de miedo.
Sali a parrandear por la tarde con la impronta de sumergirme en la pileta climatizada de un amigo pero no se dio. Creo que hacía un poco de frio y no tuve huevos.
Entonces volvia a casa, sabiendo que me encontraria con la TV encendida, la cama deshecha, mucha ropa tirada y abollada en mi cuarto, colillas de cigarrillo, alguna tuca salvadora, platos y vasos del fin de semana, suciedad, mugre, toallas usadas y mas mugre. La idea sola de la escena era deprimente pero algo me salvaría de aquel disgusto.
Entré a mi casa pesada, habia tenido que aguantar tambien, a mis amigos comiendo tortas de un casamiento (un sobras party del que no participé debido a mi DIETA). Me senté a la mesa junto a mi madre, a esperar un milagro. De pronto, suena mi celular! ¿quien maravillas puede llamarme un domingo a las 11 pm? Era mi gorda hermana con su gorda amiga Natush (aclarando que ambas son flacas y hermosas, que no oscurece). Proponian un plan acuatico de trasladarnos hasta las orillas del rio de la plata a fumar unos caños bien tapaditas de frazadas, mientras esperabamos la llegada del lunes.
Claro que preparé algunas cosas (frazadas, bebidas, comidas) y me prendí al viaje. Una vez en el auto, las tres discutiamos el rumbo, la ruta y otros comentarios. A lo que alguna de las tres (no recuerdo quien ya que he perdido unas cuantas neuronas desde ese entonces) dijo: ¿y si nos vamos al country a cartonear* la noche? Así comenzó el trip alucinogeneante mas largo de mi vida. Para mas datos acerca de su desarrollo visitar la pagina de mi compañera de viaje Cochina (Natuta): www.dejenmepensar.blogspot.com
* cartonear: dicese de la accion de disfrutar de un trozo de carton estampado durante algunas horas parentesis en la vida del individuo.



